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Suelos antideslizantes: qué exige el CTE y cómo se mide

Qué clase de resbaladicidad exige el CTE según la zona, cómo se mide con el péndulo y qué hacer con un suelo pulido que resbala en mojado.

Equipo Pulidos24 · 2026-10-05 · 8 min de lectura

Un suelo de mármol, granito o terrazo muy pulido luce bien, pero mojado puede resbalar más de lo que parece. Cuando eso ocurre en un portal, una escalera, la entrada de un local o el borde de una piscina, la pregunta deja de ser estética: ¿qué nivel de agarre debería tener ese suelo y cómo se comprueba? Esta guía resume lo que dice el Código Técnico de la Edificación (CTE) y qué se puede hacer cuando el suelo se queda corto. Todos los datos salen del Documento Básico SUA, y al final tienes los enlaces a los documentos oficiales.

Qué es la resbaladicidad y cómo se mide

La resbaladicidad es la tendencia de un suelo a hacer resbalar. El CTE la expresa con la resistencia al deslizamiento, Rd, que es el valor PTV que se obtiene con el ensayo del péndulo de fricción en húmedo, descrito en la norma UNE 41901:2017 EX. El ensayo consiste en dejar caer un péndulo con una zapata de goma sobre la superficie mojada y medir cuánto lo frena el suelo: cuanto más lo frena, más agarre tiene. La muestra que se ensaya debe ser representativa de las condiciones más desfavorables del suelo.

La norma europea UNE-EN 16165:2022 deroga a la española a efectos normativos, aunque la UNE 41901 sigue siendo la que cita el CTE a efectos reglamentarios. Según el propio Ministerio, el anexo C de la norma europea, complementado con el capítulo AN.2 del anexo nacional, da un resultado equivalente (el llamado Rd-57) y puede usarse como método alternativo.

Las cuatro clases de suelo

Según su valor Rd, el CTE clasifica los suelos en cuatro clases. Cuanto mayor es la clase, menos resbala.

Valor RdClase
Rd ≤ 150
15 < Rd ≤ 351
35 < Rd ≤ 452
Rd > 453

Qué clase se exige según la zona

El CTE fija la clase mínima que debe tener el suelo según dónde esté y cómo sea:

ZonaClase mínima
Interior seco, con pendiente menor del 6 %1
Interior seco, con pendiente del 6 % o más, y escaleras2
Interior húmedo (entradas desde el exterior, terrazas cubiertas, vestuarios, baños, aseos, cocinas), con pendiente menor del 6 %2
Interior húmedo, con pendiente del 6 % o más, y escaleras3
Exteriores, duchas y piscinas (zonas para descalzos y fondo de los vasos hasta 1,50 m de profundidad)3

Hay tres matices que conviene conocer:

  • Entradas. La exigencia de zona húmeda en las entradas busca que el calzado pierda humedad poco a poco. Se puede cumplir con un recorrido de al menos 6 m desde la puerta con suelo menos deslizante, o con un felpudo capaz de absorber el agua del calzado. La excepción son los accesos directos a zonas de uso restringido.
  • Aseos. Cualquier aseo debe cumplir la exigencia, aunque no tenga ocupación asignada en las tablas del DB SI.
  • Vida útil. La clase exigida debe mantenerse durante la vida útil del pavimento, no solo el día que se coloca.

A qué edificios se aplica

El apartado se aplica a los suelos de los edificios o zonas de uso Residencial Público, Sanitario, Docente, Comercial, Administrativo y Pública Concurrencia: hoteles, centros de salud, colegios, tiendas, oficinas, locales abiertos al público. El uso Residencial Vivienda no figura en esa lista. Aun así, la clasificación es la referencia técnica que se utiliza para valorar si un suelo resbala, también en un portal de comunidad o en una vivienda. Si tienes dudas sobre qué te obliga en tu caso, consulta con el técnico del edificio o con el administrador.

Por qué un suelo pulido puede quedarse corto

Pulir cierra el poro y alisa la superficie hasta dar brillo. Una superficie más lisa tiene menos rugosidad, y en mojado puede frenar menos al pie. No existe una clase de serie para cada material: depende del tipo de piedra, del acabado y del estado de la superficie, y solo la medición lo dice. Esto no significa que un suelo pulido resbale siempre. Significa que, si el suelo está en una zona que exige una clase, no se puede dar por hecho que la cumple.

El documento de apoyo oficial sobre resbaladicidad (DA DB-SUA/3) lo deja claro de otra forma: enumera suelos que se consideran seguros sin necesidad de ensayo, como la piedra natural con acabado flameado o abujardado, pero siempre que su cara vista no se modifique después con un tratamiento como el pulido o el abrillantado. Si pules un suelo de ese tipo, esa excepción deja de valer.

Qué se puede hacer si el suelo no llega

  • Tratamiento antideslizante químico. Actúa a nivel microscópico sobre la superficie de la piedra, sin película visible ni cambio de color. Es el que aplicamos en el servicio de tratamiento antideslizante, sobre suelos ya pulidos.
  • Cintas o bandas antideslizantes físicas en puntos de riesgo muy alto, como la huella de una escalera exterior o el borde de una piscina. Son visibles, y se valoran cuando el tratamiento químico no da suficiente agarre por sí solo.
  • Decidirlo antes de cerrar el acabado en un pulido nuevo, si la zona es crítica: es más sencillo que corregirlo después. Si tienes una escalera o un portal con mucho tránsito, conviene comentarlo en la visita.

Hay una limitación que no se debe ocultar: el efecto de un tratamiento no es permanente. De forma orientativa dura entre 1 y 2 años, según el tránsito y la limpieza. Como la clase exigida debe mantenerse en el tiempo, lo razonable es revisar el suelo periódicamente y repetir el tratamiento antes de que pierda efecto.

Cómo comprobar el resultado

La única forma de saber en qué clase está un suelo es medirlo con el péndulo. El ensayo se puede hacer en laboratorio sobre una muestra o sobre suelos en servicio, y lo realiza un laboratorio o un técnico competente. Si necesitas acreditar una clase concreta para un local, una obra o una comunidad, lo recomendable es medir antes y después del tratamiento y guardar el informe.

No emitimos certificados de clase ni prometemos una clase sin medirla: el resultado depende del material y del estado del suelo. Lo que sí hacemos es valorar el suelo en la visita, proponer el tratamiento más adecuado y comprobar el agarre contigo antes de dar el trabajo por terminado.

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Método alternativo para zonas secas

Para los interiores secos, el documento de apoyo del Ministerio admite un método alternativo: el ensayo del péndulo en seco (UNE 41902:2017 EX o su equivalente de la UNE-EN 16165:2022). Con él, el suelo limita adecuadamente el riesgo si obtiene un Rd-96 superior a 40 en superficies con pendiente menor del 6 %, y superior a 65 con pendiente del 6 % o más y en escaleras. Es una vía distinta de la tabla de clases, pensada solo para zonas secas.

En resumen

El CTE pide una clase de resbaladicidad según la zona (de la 1 a la 3), la mide con el péndulo en húmedo y exige que se mantenga durante la vida útil del suelo. Un pulido puede dejar un suelo por debajo de lo exigido en mojado, y solo la medición lo confirma. Un tratamiento antideslizante puede aportar el agarre que falta, pero no es permanente y no sustituye al ensayo.

Fuentes oficiales

¿Hablamos de tu suelo?

682 740 815